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viernes, 27 de enero de 2017

El Bichito Acomplejado

Existió en un leño agujerado, un bichito acomplejado que creía feo ser. Se veía en el reflejo de las gotas de agua cuando al cielo de daba por llover, y como la imagen se distorcionaba, se veía cual maraña sin gracia ni forma para bien.
Sus patitas las miraba, le parecían todas flacas, casi chuecas y muy pardas, no gustaba mucho de él.
Todas las mañanas se lamentaba, de no ser brillante, ni galante, ni flamante, sino solo de ser él.
Pobre bicho acomplejado, que a su estima a dejado en manos de una gota de agua turbia en un laurel.
En un día tranquilo, paseando cabizbajo, (por estar siempre triste) se encontró con algo que lo iluminó: era el ser más hermoso que jamás había visto. Se sentía celoso, y a la vez embelezado por aquel ser, "cómo aquel quisiera ser, aunque sea un poquito" -se dijo a si mismo él- y de un enojo vano aventó un pequeño grano y al fin lo pudo ver...era un reflejo, y era de él! El agua clara y tranquila de la orilla del río le dío la verdad, no era feo el bichito, no era feo en realidad. Desde ese día se veía en el agua clara del lugar, y aunque las gotas de lluvia lo distorcionáran, él sabía que no era así en realidad. 

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