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sábado, 14 de noviembre de 2020

Cuando por fin te pueda abrazar...

Cuando por fin te pueda abrazar...

Cuando por fin te pueda abrazar, abrire tanto mis brazos que el mundo entero cabrá en ellos.

Cuando por fin te pueda abrazar, mis brazos serán tan suaves como el algodón y tan firmes como para no dejarte escapar por todo lo que reste de mi abrazo.

Los cielos se pondrán más brillantes, el viento soplará cálido y no habrá temor en el mundo cuando por fin te pueda abrazar.

Cuando por fin te pueda abrazar, todo lo que he guardado saldrá en un explosivo abrazo, de esos que curan penas y llenan el mundo de alegrías.
Cuando por fin te pueda abrazar no será solo un abrazo, tendrás mi alma entera. 

viernes, 17 de abril de 2020

Abuelo, el mejor.

Existió en un lugar no muy lejano, un anciano, alegre y desdentado. Su gran sonrisa dejaba ver, sus rosas encías ya por la vejez. Sus ojos brillaban, la vida en ellos marcó, pero su alma tenía inocencia y alegría aún.
Su nombre es abuelo, a él le gusta también, pues los niños lo llaman y van tras de él.
Sus manos con grietas, a veces le tiemblan, pero siempre sostiene con amor y paciencia.
Sus risas completas, su cálida esencia,  su alma callada, llena de experiencia.
Abuelo alegre, siempre encantador, eres un amigo, cual ángel protector.


Don Bonifacio









domingo, 1 de marzo de 2020

Pingüinos en espera

Don pingüino bonachón,
Tiene un huevo,
paciente espera,
a que llegue de nuevo
su mujer de larga carrera
que traiga comida en su bolsón. 
Pronto nacerá un bebé,
ya lo esperan con amor,
le han preparado un lugarcito 
para mantenerlo calientito. 
Mamá pingüino se va,
nuevamente a trabajar, 
Papá se queda en casa,
hace los deberes, 
y cuida de lo que hace falta.
Bebé pronto llegará, 
mamá y papá lo esperan ya,
Mamá le da rica comida,
que guarda en su pancita. 
Felices van a estar,
y bebé pingüino alegre será.