Aquella ventana,
tiene una escalera;
no da al jardín,
da al cielo sin fin.
Aquella escalera,
tiene una enredadera,
no da flores
da sueños por mil.
Aquella enredadera
abraza cada escalón,
crece y se expande
da sombra a montón.
Sube, cuando te sientas triste,
sube si me extrañas,
yo sabré escucharte,
yo sabré alcanzarte
para verte solo a ti.
Sube, sube cuando sientas miedo,
de este mundo incierto;
allá arriba el sol es más brillante,
la luna es más grande
y huele a jazmín.