un pez feliz nadaba,
y muy tranquilo mi abuelito
una canción silbaba.
Sus silbidos tienen alas,
y entre el viento se desplazan,
no hay espacio para las tristezas
ni para cosas malas.
Me lleva de la mano,y sigo cada paso,
su sonrisa me conforta;
su alegría y su canto.
Allá en el riachuelito,
una rana cantaba,
y junto a mi abuelito
yo la contemplaba.
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